De la estrategia a la ejecución: donde todo se rompe
“Pasa bien” es una de las frases que más irritación me provoca cuando me pongo el gorro de entrenador. Ver cómo el que lleva el silbato grita y se pone colorado repitiendo esta frase es lo más triste que puedes ver en una pista de baloncesto. Y puede aplicarse a cualquier ámbito: tira, bota, defiéndete o lo que quieras, porque partimos de dos conceptos equivocados: que todos tenemos claro lo que significa “bien” y que la gente no lo hace bien porque no quiere. Y os puedo asegurar que nadie quiere hacer las cosas mal, nadie quiere perder un pase y nadie quiere fallar un tiro.
Si nos movemos al ámbito de la empresa, podemos trasladar la misma idea, pero en vez de pensar en run and jump con trap en esquinas si no la sube el manejador, puede ser mejorar un proceso para reducir su tiempo de ejecución, las personas involucradas y los errores por mil unidades de producción.



